Desde
que nos casamos, a mi marido y a mí, siempre nos
han gustado los perros, sobre todo el PASTOR ALEMAN. Voy
a contar lo que ha sido Quesy, porque todavía vive,
en nuestra vida.
En agosto de 1997 mi marido, que se llama Alejandro,
se fue a Barcelona para adquirir una perra por mediación
de nuestro amigo Fernando. En esos momentos teníamos
en casa a Hugo y a Jenny. En un principio yo pensé
que al tener la otra perra, a ésta no le haría
caso, que equivocada estaba, había venido en
malas condiciones de pelo, ya que había parido
hacia pocos meses, tenía otitis y conjuntivitis,
en fin... vino hecha un cromo. A los pocos días
de tenerla (de 10 a 12 ) noté que no se encontraba
bien y Alejandro se la llevó a la veterinaria.
Me acordaré toda la vida, era el 14 de agosto,
víspera de la fiesta, le estaba dando una torsión
de estómago y la operaron.
Hicieron todo lo que pudieron, pero ahora dependía
de ella. Con la ayuda de Dios y la colaboración
de la veterinaria y la nuestra -que hicimos todo lo
posible- se salvó. Su destino cambió y
empezó a ser mi perra favorita, mi perra fiel,
paso que doy yo paso que da ella, hago las camas ella
detrás, voy a tender la ropa... ella conmigo
siempre está.
Cuando
hemos tenido algún cachorro sin madre ella ha
hecho de niñera en su turno de noche, cuando
yo les he reñido por algo ella ha sido mi eco,
mi segunda yo. Es UNA PASADA DE PERRA , pero me estoy
haciendo... no, ... estoy intentando hacerme a la idea
de que está sufriendo (no sé si podré
estar sin ella), es muy fuerte, no quiero que me vea
llorar; pero no puedo evitarlo; ya lleva tiempo jadeando
mucho; apenas sin andar, está floja de las patas
traseras; le falla el oído, el olfato…
pero es mi Quessy.
En estos casi cinco años que llevamos juntas,
le he dado gracias al SEÑOR, por haberme dado
esta alegría. Sus partos a partir de la torsión,
no fueron buenos que digamos. La veterinaria decía
que no había problema aunque no era lo mismo.
Mi ilusión sobre todo, y la de mi marido también,
era tener un buen cachorro de ella y de Hugo, pero no
lo hemos conseguido. En el último intento tuvo
uno y muerto dentro. Gracias a Dios lo soltó,
porque yo no quería que la volvieran a abrir,
ya había pasado bastante.
Compramos a Dayane, una perrita de raza shih-tzu que
nuestras hijas querían. QUESSY la trató
como a su hija: cuidándola y jugando con ella.
"Están" tan unidas que pensábamos
que si le pasara algo a Quessy Dayane lo notaría
por lo que decidimos cubrirla, con apenas dos años
y tres meses, es una maravilla ver como se llevan tan
bien los shih-tzu con Quessy y Hugo.
De
la camada de Dayane nos hemos quedado con Nina, la más
pequeña, y a ella -la "Nineta"- le
gusta estar acostada sobre Quessy. También la
echará de menos, lo mismo que nosotros. Yo nunca
olvidaré a mi perra.
Cuando pienso en el tiempo que lleva viviendo desde
la torsión doy gracias a Dios por haberme dado
la alegría y la satisfacción de tener
a mi lado mi PERRA FIEL que no había tenido nunca,
a pesar de haber tenido más perros.
Cuando por las mañanas abro la puerta de la
casa y no la veo porque está metida en el remolque,
me asusto por si le ha pasado algo.
De la camada de Dayane recuperamos a Nik, es muy cariñoso
y se lleva muy bien con todos.
26.09.2003
Han transcurrido quince meses, en este tiempo yo no
he querido que duerma en el remolque, ya que tiene una
cadera fuera del sitio y no quería que al saltar
se lastimara, ni que cogiera frío, ni humedad,
ha dormido dentro de casa, junto a los shih-tzu.
Ya este invierno pasado nos dijo Cristina, nuestra
veterinaria, que me fuera haciendo a la idea de que
estaba mal. Pero ella es muy fuerte, y ahora en estos
momentos está aquí, a mi lado, como siempre.
Y si me paso unos días fuera de casa ni come,
está muy pendiente de mí.
20.11.2003
Mis padres han decidido operar a su perrita Estrella,
que ya tiene 12 años. Ha salido bien de la operación
y eso me ha hecho pensar y tomar una decisión.
Yo tenía muy claro que no quería que Quessy
pasara por el quirófano, pues ya había
pasado bastante, y que durara lo que durara, por miedo
a muchas cosas: una de ellas, la anestesia. Se lo comenté
a Cristina, la cual me dijo que había anestesias
muy flojitas, para abuelitos, entonces esto y lo de
mis padres me hicieron decidir que la operásemos,
ya que en uno de los bultos de las mamas le estaba empezando
a salir agua con sangre. Cristina le ha hecho un análisis
muy completo y una radiografía, se le ha puesto
una medicación durante semana y media para que
le suban las defensas ya que si se le opera sin hacer
ésto podría tener algún derrame.
Hoy jueves, 20 de noviembre de 2003, Quessy se quejaba
y yo le he dado una aspirina. Hablando Alejandro con
Cristina de operarla hoy jueves o el martes resulta
que al darle la aspirina no se puede operar y nos tenemos
que esperar al martes.
08.06.2003
La operación, después de 2 horas y media
de quirófano, ha sido un éxito y Quessy
lo ha superado. Ahora con mis cuidados espero que todo
vaya bien.
31.03.2004
Quessy nos ha dejado. En cuestión de pocos días
le ha salido un bulto en la mandíbula que ha
resultado ser un tumor.
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